Nuestro presidente del gobierno,
Don Mariano Rajoy, nos sorprendió ayer con una frase que me resultó muy
curiosa: habló de los buenos ciudadanos
españoles que están en sus casas tranquilamente sin salir a la calle ni
manifestarse. Dijo estas palabras en clara alusión a la manifestación del 25S
del día anterior. Pues bien, tengo que discrepar diametralmente de estas
palabras.
Hay un gran número de ciudadanos
españoles que hemos salido y continuaremos saliendo en todas las
manifestaciones que se convoquen en contra de los recortes sociales, de las
injusticias, de los atropellos, de la violencia, de los desahucios, de los
engaños y falsedades con las que este gobierno está avasallando al pueblo. Han
sido muchos los colectivos implicados en dichas manifestaciones, y muchas
personas las que hemos participado de manera pacífica en todas las
convocatorias en muchas ciudades de España. No es cierto por tanto que el resto
de ciudadanos estemos tranquilamente sentados en casa viendo cómo se cargan
nuestro futuro y el de nuestros hijos. Por las palabras de nuestro presidente
del gobierno, debo deducir que yo y muchos como yo somos malos ciudadanos o
malos españoles.
Bien es cierto, que hay una gran
masa social perteneciente a la derecha más rancia y conservadora de toda Europa,
heredera de la dictadura franquista, que difícilmente saldrán a la calle a
pedir justicia social. Pero estos no son buenos ciudadanos, son simplemente ‘adictos’ al régimen.
También hay un gran número de
españoles que no es que sean buenos o malos, son sumisos, nada más. Se trata de
personas aborregadas o adocenadas, incapaces de alzar la voz para defender lo
que es suyo, o que parecen no enterarse de la realidad que les rodea. Son
cerebros canibalizados por la telebasura, o por un entorno social cada vez más
decadente en valores.
Y por último tenemos a las clases
altas y pudientes, a los poderosos y los que controlan la mayor parte de los
recursos. Esos tampoco saldrán a las calles a manifestarse, bastante ocupados
están ya con afianzar y asegurar cada vez más su poder económico con la ayuda
inestimables de los gobernantes.
Al final va a ser verdad eso de que somos pocos los que salimos a la calle ..... ¿o no?